Palomar Buendía, Emilio


EMILIO PALOMAR BUENDÍA

Coadjutor de El Bonillo
Son muy pocos los datos que tenemos sobre su persona y labor sacerdotal que desempeña. Natural de El Bonillo (Albacete), se encontraba como coadjutor de la parroquia de este pueblo, cuando comienza la guerra.

Según información facilitada por un vecino de Lezuza (Albacete) y por familiares y testigos de D. Manuel Hidalgo, capellán de las monjas Terciarias de El Bonillo se afirma que el 21 de agosto de 1936, cuando anochecía, llegó a El Bonillo un camión con un grupo de milicianos procedentes de Albacete, y que apresaron en sus respectivos domicilios a Don Manuel y a Don Emilio y al que ejercía de médico en el pueblo, Domingo Gómez Pozo. De la detención de D. Manuel, familiares y testigos afirman que los milicianos fueron a buscarle a casa de Honorato, hermano del sacerdote, donde vivía él. Y apresaron a Honorato, pensando que era el sacerdote. Al montarlo en el coche, dijeron que ese no era el que buscaban, y lo dejaron. Entonces fueron a casa de Carmen, otra hermana, que ya había muerto, donde estaba él, cuidando a sus sobrinos, pues el padre, su cuñado, estaba en la cárcel. Allí lo apresaron. Se les condujo al paraje conocido como Cuesta de la Paraisa en las inmediaciones de Lezuza (Albacete) donde fueron fusilados ambos sacerdotes, junto al médico del pueblo.

La localización exacta de este paraje es un tramo situado entre el puente del río Lezuza y la aldea de Paraisa, carretera local de Balazaote-El Bonillo, en el kilómetro 30 aproximadamente. Tras ser asesinados sus cadáveres quedaron abandonados varios días hasta que unos feligreses los recogieron.