Lorente Garrido, Feliciano


FELICIANO LORENTE GARRIDO

Párroco de Arcicóllar y Camarenilla
Nació en Argés (Toledo) el 9 de junio de 1872. Sacerdote desde el 18 de septiembre de 1896. Fue destinado como coadjutor a Mascaraque (Toledo) en 1896; de ahí pasó al año siguiente, como ecónomo, a Cabañas de la Sagra (Toledo). En 1898, fue nombrado ecónomo de Recas (Toledo). Y dos años después, coadjutor en los pueblos toledanos de Yébenes y Marjaliza. En 1902, párroco de Garvín (Cáceres); en 1903, párroco de Villasequilla (Toledo); en 1905, párroco de Azaña (actual Numancia, Toledo). Finalmente accedió a las parroquias toledanas de Arcicóllar y Camarenilla.

Meses antes del estallido de la guerra, concretamente desde el mes de febrero, el Siervo de Dios sufrió varios atropellos. Leyendo cierto domingo en la iglesia a los fieles una Carta Pastoral del Prelado, el alcalde, socialista se la arrebató de las manos preguntando con qué autoridad leía aquel escrito. Don Feliciano le contestó que le dejara terminar la Santa Misa y luego le contestaría. Al terminar fue detenido en la alcaldía. El pueblo recurrió a las autoridades civiles y eclesiásticas a favor del Sr. Cura. Cuando vino la revolución, se habían formado listas negras; entre las personas incluidas estaba el nombre del párroco y del sacristán. Temiendo el cumplimiento de tantas amenazas, hubo de ausentarse del pueblo, viviendo durante algunos días, oculto en un olivar. Ante el peligro de ser descubierto por las milicias de Arcicóllar que le buscaban ansiosamente, decidió entregarse a las autoridades de Camarenilla, a quienes juzgaba más benignas. En Camarenilla estuvo preso algunos días, al cabo de los cuales, fue trasladado a la cárcel de Toledo, pocos días antes de la masacre de la noche del 22 de agosto. La iglesia parroquial de Arcicóllar fue saqueada y mutilada en su interior. Todo fue destruido: imágenes, retablos, altares, el órgano y las ropas litúrgicas… también la mayoría de los libros sacramentales de ambas parroquias. Se ensañaron fusilando las imágenes y parodiando grotescamente, revestidos con los ornamentos sagrados, las ceremonias del culto. El último acto de culto tuvo lugar el 22 de julio, sumiendo don Feliciano las Sagradas Formas. La iglesia fue destinada a garaje.

En Camarenilla el último acto de culto se celebró el 16 de julio, festividad de Nuestra Señora del Carmen, asistiendo a la Santa Misa las autoridades marxistas, que acompañaron también en la procesión al Siervo de Dios. El templo fue también incautado y destruido. Las Sagradas Formas no llegaron a ser profanadas porque el sacristán se las dio a unos feligreses, que a su vez se las entregaron al párroco. Los ornamentos, retablo y una imagen de talla quedaron reducidos a cenizas. El templo se convirtió en Centro Obrero y garaje. Junto al Beato José Polo Benito, beatificado en Roma en el 2007, fueron encarcelados directamente o trasladados desde la Diputación a la cárcel de Gilitos los Siervos de Dios Agustín Rodríguez y Fausto Cantero; el Chantre de la catedral de Cádiz, natural de Olías del Rey, Siervo de Dios Calixto Paniagua Huecas; y los Siervos de Dios Gregorio Martín y Emilio López, cuyas vidas se han narrado ya en esta sección. El grupo se completa con los Siervos de Dios Antonio Arbó Delgado, beneficiado de la Catedral de Toledo; Segundo Blanco Fernández de Lara, maestro de ceremonias de la Catedral Primada; Raimundo Ramírez Gutiérrez, que a pesar de ser anciano y estar casi ciego, es coadjutor de la parroquia de San Martín; Manuel Hernández Díaz-Guerra que es coadjutor de Portillo (Toledo), y nuestro protagonista Feliciano Lorente Garrido, párroco de Arcicóllar y Camarenilla (Toledo).

Además de los once sacerdotes, que caerán asesinados en la luctuosa jornada de la madrugada del 22 al 23 de agosto en la Puerta del Cambrón de Toledo, también fue masacrada la Comunidad de los Hermanos Maristas de Toledo: los Hermanos Cipriano José Iglesias, Eduardo María Alonso, Jean Marie Gombert, Addón Iglesias, Julio Fermín Múzquiz, Javier Benito Alonso, Anacleto Luis Busto, Bruno José Ayape, Félix Amancio Noriega y el Hermano Evencio Pérez.